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El buscador como punto de venta: lo que Connected Apps de Google implica para ecommerce en LATAM

El buscador como punto de venta: lo que Connected Apps de Google implica para ecommerce en LATAM

El 16 de julio Google activó Connected Apps en AI Mode, y conviene mirarlo con atención. Desde la búsqueda, un usuario en Estados Unidos ya puede sumar los ingredientes de una receta al carrito de Instacart y pagar sin salir de Search, pedirle a Canva una plantilla de diseño, o armar una playlist y mandarla directo a su cuenta de YouTube Music. La función en sí importa menos que lo que revela: el punto de conversión se está corriendo de la landing del anunciante a la interfaz del agente, y con él se mueve el KPI que ordenó el paid media durante veinte años, el clic.

Connected Apps no es nuevo en Google. Debutó a principios de 2026 con Gmail y Google Photos; lo que cambió en julio es la entrada de socios externos con funciones transaccionales. Instacart permite completar el checkout con unos pocos taps desde Search; Canva genera plantillas con acceso al contexto del calendario; YouTube Music deposita la playlist en la cuenta con los controles de reproducción embebidos en el chat. Google dijo que trabaja con más partners, sin dar nombres ni fechas, y por ahora la restricción es geográfica: solo Estados Unidos. Ya hubo integraciones de terceros en asistentes antes (Instacart estuvo en Alexa, en Apple Maps, en Google Maps), pero la diferencia es de profundidad: en esos casos el asistente derivaba al usuario a Instacart; acá la compra se cierra dentro del buscador.

El clic deja de ser el eje

El funnel de paid media tiene una arquitectura implícita que rara vez se hace explícita: la búsqueda genera intención, el anuncio la captura, el clic lleva al usuario al dominio del anunciante, y la conversión ocurre ahí. Todo el stack de medición, Google Ads, Analytics, los píxeles, el CRO, el remarketing, está construido sobre ese flujo. El clic al sitio es el eje de todo.

Connected Apps mete una bifurcación. Para las categorías que Google incorpore al sistema de agentes, el usuario puede pasar de la intención al checkout sin visitar el dominio del anunciante. El clic no desaparece, probablemente siga existiendo como opción, pero deja de ser el único camino. Y cuando el anunciante no está integrado en la capa de datos del agente, el usuario no solo puede no clickear a su sitio: puede convertir con un competidor que sí está integrado. Lo que manda en ese entorno no es el CTR hacia el sitio, sino la presencia en la capa de producto que alimenta al agente: el feed de Merchant Center con datos estructurados, precios y disponibilidad al día; el marcado de Product y Offer en el sitio; las reviews que el agente usa como señal; y la conexión con el checkout que hace posible la transacción sin salida.

El dato que se pierde, no solo la visita

El análisis más común se detiene en el funnel: se pierde el clic. Hay algo más profundo. Si el usuario compra en Instacart desde AI Mode y nunca entra al sitio del ecommerce, el evento de conversión no aparece en Analytics, no dispara el píxel de remarketing, no alimenta el modelo de audiencias, y el dato de primera parte de ese comprador no llega al CRM. El anunciante pierde al comprador como dato, no solo como clic.

Es la misma presión estructural que documentó el estudio de Bocconi sobre la erosión del search, donde las consultas que se responden dentro de ChatGPT no generan referral. Pero en paid la cuenta es peor: no se pierde solo la visita, se puede perder el registro del comprador. La atribución, el remarketing, el lifetime value, todo depende de tener ese dato. En un modelo donde el checkout ocurre en la interfaz del agente, ese dato le queda a Google, no al anunciante. El modelo económico de las integraciones no es público, pero la lógica de plataforma, consistente con cómo se comportó Google en Shopping y en Hotel Ads, sugiere que el acceso a la capa de conversión no es gratis para los socios y que Google captura datos de conversión que puede usar para sus propios modelos de bidding.

Qué mirar antes de que llegue a la región

Prepararse no es un proyecto de seis meses, es un orden de prioridades. La capa más básica es la que más equipos tienen incompleta: el feed de producto limpio y actualizado en Google Merchant Center, con disponibilidad en tiempo real, atributos ricos (variantes, materiales, SKUs) y precios correctos. Sin ese feed, el agente no tiene qué mostrar ni con qué operar. La segunda capa es el marcado de schema.org en el sitio (Product, Offer, AggregateRating): no es complejo, pero pide tiempo de desarrollo. La tercera, las reviews verificadas y la conexión de inventario por API, es más específica del modelo transaccional.

Para un equipo con recursos limitados, el orden que vale la pena considerar: primero el feed, que es alta palanca y ya impacta Shopping y Demand Gen hoy; segundo el schema en las páginas de producto, que mejora el SEO estructurado ya mismo; tercero las reviews a escala, que influyen en los LLMs y en el quality score. La API de checkout es la capa que más inversión pide y la más dependiente de que la integración con Google exista para la región.

La integración que también te cuesta control

Acá hay una tensión que conviene nombrar. Para estar en el flujo de conversión del agente, el ecommerce necesita integrarse más profundamente con Google. Pero esa integración implica ceder parte del control sobre el checkout, sobre los datos del comprador y sobre la relación directa con el cliente. Cuánto se cede depende de los términos que Google fije con cada socio, que hoy son contractuales y no están documentados.

El paralelo con el retail media es útil. Como planteamos en la nota sobre la consolidación del retail media en LATAM, la concentración de datos de compra en pocas plataformas no es nueva. La diferencia es que ahora el concentrador es el punto de búsqueda, no solo el de venta: Google se para como intermediario de la intención y de la transacción a la vez. Para quien tenga que defender esto ante un board o ante legales, la pregunta de privacidad es legítima y no tiene respuesta pública: qué datos del usuario retiene Google cuando el checkout ocurre en AI Mode. Lo que sí está documentado es que estas integraciones requieren autenticación, lo que le da a Google visibilidad del contexto (calendario, ubicación si está habilitada, historial) para personalizar las respuestas.

Dónde estás parado hoy

Esto aplica ahora, en modo preparación, para cualquier operación de ecommerce en LATAM que ya venda activamente en Google Shopping, o sea que ya tenga Merchant Center, que gaste más de 50.000 dólares por mes en search, y que tenga algún nivel de datos estructurados en el sitio. Para esos equipos, el trabajo de feed y schema que vale la pena hacer no es solo especulativo: mejora el rendimiento de las campañas actuales y los deja mejor parados para cuando Connected Apps se expanda. Para operaciones más chicas, sin Merchant Center activo o con el feed desactualizado, la preparación agéntica específica es baja prioridad frente a problemas más inmediatos; medir bien lo que ya corre, como discutimos en la nota sobre cómo medir ads en canales de IA, pesa más.

Cuándo llega a la región no tiene respuesta confirmada. Las señales indirectas apuntan a que Mercado Libre, Rappi y Walmart Connect en México y Brasil, que tienen estructuras de datos propias y modelos de asistente en construcción, serían los primeros candidatos a integrarse. Y conviene ser honestos con lo que todavía no sabemos: Connected Apps tiene menos de una semana de vida, no hay datos de conversión ni de adopción, el modelo económico es opaco, y que el usuario efectivamente cierre una compra dentro del buscador es una hipótesis, no un hecho probado. Nada de eso cambia la conclusión operativa: el feed y el schema se preparan ahora, sin importar qué plataforma los consuma primero.

Contenido asistido por IA y criticado por tres personas que no se ponen de acuerdo en nada. El resultado es esto.